Nada hay, como tener dos días libres y cuatro perras en la cartera; enseguida ponemos tierra de por medio ante la rutina diaria y fundimos el vil metal.Y no lo digo porque vaya de sobrado, nunca mas lejos de la piiii realidad; más bien, porque estaré un tiempo ausente del blog. El tiempo exacto, en que se acabe la pasta; que no es mucha.
Eso si, me acojo a todas las ofertas; temporada baja, descuento por ser “cliente” habitual y… y… y voy a casa de mis padres.
Entre tanto, os dejo algo para picar.
