Apoyándonos en refranes, frases o dichos de uso común que suelen encerrar una advertencia o enseñanza de tipo moral o consejos, o simplificando; en la sabiduría popular, como: En abril aguas mil y en mayo cada día un baño. Las agua de abril, todas caben en un barril. Si llueve el día de la Purísima Concepción, llueve en Carnaval, Semana Santa y Resurrección. Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo. En abril aguas mil.
Llegamos a la conclusión de; un mas que posible mal tiempo en las próximas fiestas. Claro que, si nos aferramos a los dichos populares siguientes:
Al mal tiempo, buena cara. A grandes males, grandes remedios. Agua que no has de beber, déjala correr. Nunca llueve a gusto de todos. No dejes para mañana, lo que puedes hacer hoy.
Podemos confirmar, que el estado meteorológico poco nos importa en ese momento. Es más; si continuamos con los sabios consejos de:
La ocasión la pintan calva. Retroceder, nunca; rendirse, jamás. Coser y cantar, todo es empezar. Con pan y vino, se hace el camino.
Tenemos la seguridad de que nada va a impedir que disfrutemos esos días. Con lo que llegados al final:
A buen entendedor, con pocas palabras basta.
O simplemente resumiendo:
Me voy de vacaciones; una de tantas pasiones. Nos vemos a la vuelta, que lo venden tinto. El que avisa no es traidor.
