Es ya, toda una tradición; que durante determinadas fechas del calendario y en lugares con mucho transito de viandantes; algunas personas se medio ganen la vida, haciendo la estatua, en medio de la vía publica.Pero el otro día, en una de tantas salidas fotográficas; descubrí a una pareja de lo mas sorprendente.
Aparentemente desnudos, con su cuerpo pintado de un blanco impoluto; soportaban sin mover un músculo, todo un edificio; o eso me pareció a mi.
Al principio, se me hizo raro que no hubiera gente mirando tal “sacrificio”, pero ya se sabe; si alguien mira de continuo a cualquier parte, como yo lo hacia; todo el que pasa, es abducido por la situación e inconscientemente, sin saber el motivo; te acompaña en la visión.
Todos opinaban sobre la situación; unos decían que, si eran componentes del Circo del Sol en uno de sus tantos trabajos; otros que, que poca vergüenza y mal ejemplo para la juventud; otros que, al menos no estaban robando; algunos que, menudo botellón llevaban; otros, los menos, que estaban anunciación un gimnasio; etc., etc.
Yo, yo; yo… saque las fotos y me fui. Ellos, los de la pareja sorprendente, visto lo visto; se quedaron de piedra.
O eso me pareció a mí.


